Como miembro de la Coordinadora Sindical Palmera de Colombia, Gustavo Aristizábal conoce el uso de pesticidas y sus peligros como ningún otro. En la vida cotidiana, trabaja en una plantación palmera donde cosecha los frutos.
La semana en los Países Bajos fue una experiencia interesante, dice entre risas. “No sabía que la FNV era una Federación tan importante. Siempre pensé que era un sindicato tan pequeño como el nuestro. Ahora he visto lo sólida que es la base de la FNV".
En septiembre, Mondiaal FNV organizó una serie de reuniones y actividades para varios invitados internacionales. El tema recurrente era el uso de pesticidas en la agricultura en todo el mundo y las consecuencias que trae aparejado para los trabajadores y el clima. Para Aristizábal, fue interesante conocer a los funcionarios de la Agencia de Empresas de los Países Bajos (RVO). “Las personas con las que hablamos, estaban dispuestas a pensar juntos sobre las consecuencias del uso de productos químicos. Les hicimos saber sobre los problemas generales que causa el uso pesticidas para los trabajadores. Algunos funcionarios parecían genuinamente interesados. Dos personas se acercaron a mí después de la reunión para saber más sobre el sector palmero en Colombia".
Aristizábal cree que la legislación está bien implementada en los Países Bajos, por ejemplo, con la prohibición de ciertos productos químicos. “Pero sería bueno que hubiera más apoyo para pesticidas alternativos en mi país. Les comenté a los funcionarios que los Países Bajos importan mucho aceite de palma y, por lo tanto, son capaces de imponer que se usen pesticidas alternativos. Estuvieron interesados en esto. Uno de ellos quiere organizar un encuentro en Colombia con la Embajada de los Países Bajos".
Aristizábal opina que este resultado es una consecuencia de la solidaridad internacional. “Hay muchos problemas en el mundo: guerras, cambio climático, salarios bajos, condiciones laborales duras y la cuestión de género. Creo que la solidaridad internacional es la única solución para todo esto".
Aristizábal cree que el Festival internacional de solidaridad de la FNV, el 20 de septiembre, es "un evento interesante". Prevé que esto puede convertirse en una tradición, cada año en un país diferente. Pero podríamos inventar más formatos, dice. “La red International Palmoil Workers United (IPOWU), de la que somos miembro, es muy valiosa para el desarrollo del aceite de palma. Como resultado, estamos representados en el debate con varios gobiernos. Esto también podría funcionar para otros sectores y me imagino que IPOWU puede ampliarse a los sectores de frutas, verduras y semillas. Ya que tenemos los mismos problemas.
Aristizábal se inspiró sobre todo durante la visita de campo a Vitalis. “He visto que hay muchas posibilidades de utilizar menos pesticidas y usar plantas para desviar insectos dañinos. Sufrimos mucho de hormigas en las plantaciones de aceite de palma. En Vitalis escuché que usan agua azucarada para distraer a las hormigas. Me llevaré eso a Colombia". Entre risas: "Tal vez pueda obtener un Premio Nobel por esto o, simplemente, un aumento de sueldo".
Entrevista Astrid van Unen