En septiembre, una delegación de IPOWU visitó la plantación de aceite de palma PT Patiware en la regencia de Bengkayang, Kalimantan Occidental. Miembros y líderes sindicales expresaron su preocupación por las condiciones laborales y la falta de libertad sindical.
A la visita, que tuvo lugar el 11 de septiembre, asistieron delegados internacionales de Ghana, Colombia y los Países Bajos, así como representantes de los sindicatos del aceite de palma de Yakarta y otras ciudades de Indonesia. La delegación se reunió con los trabajadores de PT Patiware, quienes les mostraron la plantación, la fábrica y el santuario de búhos de la empresa. El evento finalizó con una reunión entre los delegados y el sindicato de PT Patiware. Asdiansyah, miembro de la Confederación Sindical de Indonesia (GSBI) en PT Patiware, explicó cómo la empresa trata a sus trabajadores. Habló de los persistentes problemas salariales con los que tienen que lidiar los trabajadores.
A pesar del decreto de 2024 del Gobernador de Kalimantan Occidental que establece un salario mínimo sectorial (UMSK) para los trabajadores del aceite de palma en Bengkayang, muchos cosechadores todavía ganan menos que el UMSK. Esto se debe a las numerosas deducciones que se aplican si los trabajadores no cumplen con las metas establecidas. Asdiansyah, alias Asdi, explicó que la meta diaria de la empresa para los cosechadores es bastante alta. Por ejemplo, la empresa utiliza una base diaria de 110 bultos. Si un cosechador no cumple con dicho objetivo, se lo transfiere al área de plantación para roturar la tierra, con un objetivo de 5 hectáreas. "Es un estándar demasiado alto. Creemos que presiona demasiado a la fuerza laboral ", expresa Asdi. Los trabajadores a menudo invitan a trabajar a su esposa e hijos -sin remuneración- para poder alcanzar las metas.
Durante la reunión con la delegación de IPOWU, Asdi también mencionó los problemas que enfrentan los sindicatos. PT Patiware no prohíbe a sus empleados afiliarse a un sindicato, pero los trabajadores sí enfrentan acoso e intromisión después de unirse al GSBI. "Uno de nuestros trabajadores, un auxiliar administrativo afiliado al sindicato, fue intimidado al regresar a su hogar después de asistir a un taller en Yakarta y transferido inmediatamente al departamento de mantenimiento", comentó Asdi. La empresa argumentó que necesitaba personal adicional en dicha área.
Asdi atribuyó esta acción aleatoria a las actividades sindicales a las cuales el trabajador había asistido en Yakarta. “Durante el taller, estudiamos los derechos laborales. Les dije que sus habilidades no eran adecuadas para el sector mantenimiento". Después de que Asdi mantuvo una conversación con la empresa, el trabajador regresó a su trabajo normal como auxiliar administrativo.
La interferencia de la empresa también fue impugnada a través de canales legales. En febrero de 2021, los trabajadores del aceite de palma de dos sindicatos (Hukatan-KSBSI y GSBI) presentaron sus demandas fuera de la oficina de PT Patiware. Los trabajadores se declararon en huelga durante tres días y exigieron que PT Patiware implementara la resolución del año 2021 del Gobernador de Kalimantan Occidental sobre el salario mínimo.
La huelga fue el resultado de un memorando de la empresa que decía que el Gobernador ya no estaba autorizado a establecer el salario mínimo regional (UMSK) y que, por lo tanto, su monto debía ajustarse. Asdi manifestó lo siguiente: “Arribamos a un punto muerto y nos declaramos en huelga durante tres días. Cinco líderes sindicales, de entre otros, Hukatan y GSBI, fueron despedidos. Después de los despidos, dos miembros de GSBI y uno de Hukatan fueron acusados de sedición". Cuando GSBI fue convocado por la Policía Regional de Kalimantan Occidental, el sindicato declaró que lo que habían hecho no era incitar, sino defender los derechos de los trabajadores. Aunque la empresa retiró sus cargos después de una mediación con el sindicato y el regente de Bengkayang, Asdi considera esta acción como una forma de intimidación por parte de la empresa con el objetivo de debilitar el movimiento sindical.
Durante la reunión con la delegación de IPOWU, el presidente de GSBI, Rudi HB Daman, declaró que la ayuda de la delegación en forma de solidaridad entre los sindicatos de aceite de palma podría aumentar la motivación de los trabajadores. De esta manera, pudieron ver que no están solos en su lucha, sino que estos abusos también ocurren en Colombia y Ghana, especialmente en las plantaciones.
Rudi espera que IPOWU pueda convertirse en una federación internacional sindical palmera, que pueda defender los derechos de los trabajadores del aceite de palma en los foros internacionales. “La cuestión del aceite de palma no se limita a Indonesia, sino que también está estrechamente vinculada a la política internacional. El mercado es internacional. Existen aquí hasta inversiones de empresas de Francia, los Países Bajos y el Reino Unido. Es necesario poder contar con un movimiento internacional que defienda a los trabajadores del aceite de palma".
Texto: Steven Handoko